Un tacto Consciente

Un tacto Consciente
¿Te ha gustado?

El masaje es probablemente una de las artes más antiguas y más sutiles que el ser humano ha utilizado para proporcionar un recurso natural para aliviar el dolor y conseguir el bienestar.

Nos ayuda a relajarnos.

Activa nuestro sistema linfático.

Mejora la circulación y, como consecuencia, se produce un aumento del aporte de oxígeno en los tejidos y los órganos beneficiando nuestra salud en general. Activa la eliminación de tóxinas y las células muertas proporcionándonos una piel más sana y bonita.

Promueve la respiración profunda y lenta lo que nos beneficia en cuerpo y mente. No sólo aumenta el nivel del oxígeno en nuestro cuerpo sino que además nos ayuda a controlar la ansiedad.

Calma el dolor muscular aliviando los dolores de espalda, cuello y articulaciones y nos proporcionan una relajación muscular.

Aclara la mente. Un cuerpo y una mente relajados toman mejores decisiones.

Mejora la autoestima. El contacto de las manos del terapeuta con tu cuerpo inducen a nuestras células a conectar con la química del amor.

Ayuda en la depresión al equilibrar los neurotransmisores y química cerebral.

Tonifica los músculos y los mantiene nutridos mejorando la circulación sanguínea.

Sin duda el masaje es una experiencia muy relajante y terapéutica que beneficia en todos los aspectos, sobre todo cuando se combina con aceites y fragancias aromáticas naturales que relajan el cuerpo y la mente.

A través del masaje podemos llegar a una conexión más profunda del Ser para ayudar a recuperar el equilibrio emocional, la salud física, la paz mental, activando la apertura de nuestro corazón para sentir en profundidad.

El cuerpo como templo del espíritu, es mecido como un niño para llegar a una conexión más profunda con la energía del amor. Nos acerca a un espacio para conectar con nosotros mismos haciéndonos conscientes de la escucha en cada pulso.

El masaje es una caricia para el Alma, una danza para los Sentidos. Cierra los ojos, y siente…Seamos juntos un sueño y un corazón abierto.

Rosa María González, Atención personalizada en el Centro Dharma

 

No hay comentarios

Publica un comentario