Atención Plena

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Empezar el año con Atención Plena.

Es algo habitual cada nuevo año que comienza. Todos hacemos nuevos propósitos para nosotros. Dejar algún hábito que sabemos nos perjudica, comer mejor, bajar de peso, apuntarnos al gimnasio, empezar a meditar…

Y también se sabe que de esos nuevos cambios que queremos hacer pocos se hacen verdaderamente efectivos. La mayoría de las personas vuelven a sus antiguos hábitos o simplemente se abandona pronto el nuevo camino que habíamos iniciado al comenzar el año.

Pero, ¿somos realmente conscientes de lo que hay en nuestra mente? Tal vez tendríamos que indagar cuando nos planteamos ese cambio para el nuevo año lo que de verdad necesitamos. A veces nuestra mente tan cargada de proyectos, sueños e intenciones se ve incapaz de organizar tantos “muebles” en un espacio tan pequeño.

Y entonces claro, si tienes un cuarto lleno de cosas, de muebles y enseres apenas tienes sitio para moverte y constantemente te estás dando golpes con ellos.

¿No sería mejor trasladar todo eso a un espacio más grande?

O eso, o sacas fuera del cuarto todo lo que no sirve. Lo superficial, lo que solo ocupa un espacio pero que realmente nunca vas a usar.

Cómo hacer espacio en tu mente.

Ese espacio lo encontrarás a través del silencio. Ese silencio que se cultiva con la práctica de la meditación y también con la práctica de la atención plena en cada instante de tu vida. Eso sí, sin forzar, no intentes focalizar tu atención en las cosas de una forma obligada, sino tan sólo siendo testigo de aquello que sucede a cada momento.

En la meditación igualmente tienes objetos para fijar tu atención. La más sencilla, tu respiración, nunca te abandona, siempre está ahí, lo que pasa es que con todo ese ruido mental no la observas, no la atiendes y la ignoras, cuando es tu compañera, tu ancla al instante presente.

Haz espacio, haz silencio, siéntelo, date cuenta de que el silencio siempre está ahí, todo ese ruido mental, o ese ruido exterior surge del silencio y vuelve a el. El origen está en ese silencio primordial, antes incluso del Big Bang ese silencio ya era y es ahora lo mismo, la esencia de este momento presente atemporal sobre el que discurre todo lo que conocemos como vida o realidad.

Puedes preguntarte qué relación hay entre esto y tus propósitos del nuevo año, pues la respuesta está en ti. En el momento que empieces a poner en práctica estos consejos: hacer meditación y técnicas de Mindfulness vas a ser capaz de distinguir entre lo que son deseos o necesidades, entre lo que tu mente está necesitando para estar bien y en paz y lo que simplemente es un “mueble nuevo” para meter en un cuarto que ya está lleno.

Lo primero es hacer espacio, sin prisa, pero atentamente, dándote cuenta de aquello que sobra. El hecho de que en el calendario diga que empieza un nuevo año no tiene nada que ver con tu interior, siempre es ahora para ese Ser que eres y siempre es momento para vivir ese instante plenamente consciente.

De tu intención en cultivar la atención está lo que vas a encontrar, a ti mismo. ¿Te parece poco?

Que tengas un año nuevo plenamente consciente!

Luis Miguel Colado López

 

 

 

 

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